Cucarachero de Apolinar

El Cucarachero de Apolinar (Cistothorus apolinari) es un ave pequeña de la familia Troglodytidae, que se encuentra únicamente en la Cordillera Oriental de los Andes colombianos.

Peso: 17.7 gr

Mide: 12 cm

Subespecies:

C. a. apolinari

C. a. hernandezi

Endémica de Colombia

Cucarachero / Por: Neil Díaz

Dieta

Se alimenta principalmente de insectos y arañas, así como de orugas y, ocasionalmente, de libélulas. Busca activamente a sus presas entre la vegetación y, en ocasiones, las captura al vuelo.

Hábitat

La subespecie C. a. apolinari habita en humedales, pantanos y vegetación de ribera, especialmente en parches altos y densos de juncos (Schoenoplectus californicus) mezclada con eneas (Typha spp.) y arbustos pequeños. C. a. hernandezi habita en páramos pantanosos dominados por arbustos y chusques (Chusquea tessellata), así como en páramos abiertos con Espeletia spp.

Comportamiento

Los cucaracheros de Apolinar viven en grupos pequeños (de 2 a 12 individuos) y son muy fieles a sus territorios, que defienden activamente durante todo el año. Su capacidad de dispersión es baja, lo que limita sus posibilidades de recolonizar áreas donde la especie ha desaparecido.

Distribución

Vive en las alturas de los Andes, entre 2.500 y 3.800 metros sobre el nivel del mar, en el Altiplano Cundiboyacense, en los departamentos de Cundinamarca y Boyacá. Su área de distribución se extiende desde la Sierra Nevada del Cocuy, Güicán y Chita en Boyacá hasta el páramo de Sumapaz en Cundinamarca.

Reproducción

El cucarachero de Apolinar construye su nido con hojas secas, paja, flores y fibras vegetales, colocándolo entre juncos o enredaderas en zonas con vegetación densa. Su época reproductiva puede ocurrir entre febrero y octubre, y los machos suelen llegar antes que las hembras para establecer sus territorios.

Población

Se estima que la población de la especie es inferior a 2.500 individuos maduros y está en constante declive. Las poblaciones más grandes, pertenecientes a la subespecie C. a. apolinari, se encuentran en los lagos del Altiplano Andino de Fúquene y Tota, donde se estimaron 200 y 356 individuos en 2007, respectivamente. Un estudio realizado en 2019 en varios humedales de la Sabana de Bogotá reveló una tendencia decreciente desde 2001, con una posible disminución del 85,1 % de las poblaciones de C. a. apolinari en estos humedales.

C. a. hernandezi es relativamente menos rara en hábitats adecuados y sus poblaciones no parecen estar disminuyendo tan drásticamente. En 2004, se reportaron hasta 73 individuos en ciertas zonas del páramo de Sumapaz. Durante 2008, se contabilizaron 86 individuos en los cerros Usme-Pasca (región de Sumapaz), y en el Parque Nacional Natural Pisba, se registró un promedio de 30 individuos entre 2008 y 2009.

Reporte del C. a. apolinari en Fúquene y Tota

Individuos en la Laguna de Fúquene

Censo de la Fundación Humedales (2024-2025)

Individuos en el Lago de Tota

Censo de la Fundación Humedales (2024-2025)

Los censos recientes de la Fundación Humedales (2024-2025) estimaron 88 individuos en la Laguna de Fúquene y 87 en el Lago Tota. La densidad de individuos osciló entre 1.369 y 2.373 ind/ha en Tota y entre 0,586 y 0,956 ind/ha en Fúquene. Estos valores de densidad se extrapolan a un tamaño poblacional estimado en el área de hábitat adecuado (juncales) de 587 a 957 individuos en 1.089 ha en Fúquene y de 205 a 356 individuos en 150 ha en Tota.

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Los datos históricos de eBird para la Laguna de Fúquene también muestran una clara disminución en los registros entre 1998 y 2025, lo que sugiere una reducción contínua en la presencia de la especie en el área

C. apolinari Fúquene eBird data

» Laguna de Fúquene / Por: Santiago Valderrama

» Laguna de Fúquene / Por: Alejandro Lozano

» Lago de Tota / Por: Eugenio Valderrama

Estado de Conservación

 

Especie catalogada nacional y globalmente como En Peligro (EN, C2a(i)) y nacionalmente como en Peligro Crítico (CR, B2ab (ii,iii,iv,v)). Esto debido principalmente a la destrucción de su hábitat, por ejemplo, tala de junco; drenaje y quema de humedales para la agricultura, principalmente el cultivo de cebolla y la ganadería; sedimentación debido a la erosión en las laderas deforestadas de la región; contaminación por agroquímicos y aguas residuales que altera la vegetación del humedal; uso de insecticidas que puede reducir la disponibilidad de alimento o envenenar directamente a las aves. De igual manera varios humedales se ven amenazados por proyectos viales, asentamientos humanos y la consiguiente eliminación de residuos, así como por la presión del turismo. Finalmente es una especie parasitada por el Chamón (Molothrus bonariensis).

De manera puntual, la evaluación a nivel nacional menciona que se estima que la especie ha perdido al menos el 30% de su población en 10 años, y es probable que la tendencia continúe durante los próximos 10 años o tres generaciones de la especie. A su vez, la especie presenta una distribución severamente fragmentada debido a la destrucción del hábitat, tiene baja capacidad de recolonización. Se estima una disminución continua de la especie en términos de área de ocupación, extensión y/o calidad del hábitat, número de localidades y subpoblaciones, y número de individuos maduros. Además, se estima que la población de la especie es inferior a 2.500 individuos maduros, con una disminución continúa observada en el pasado y proyectada en el futuro.

El Cucarachero de Apolinar y los Lagos del Altiplano Andino

El Cucarachero de Apolinar es una especie paraguas; al proteger sus poblaciones más grandes, también protegeremos varias especies de aves endémicas y en peligro de extinción que habitan los juncales en los lagos del Altiplano Andino. Una gestión adecuada de esta vegetación, que abarca solo una fracción de nuestros lagos del Altiplano, es crucial para mantener las redes tróficas, la formación de hábitat, la regulación del nivel del agua, el control de la erosión y la posible eliminación de compuestos tóxicos del agua; es esencial para la protección de estos lagos únicos.

¿Qué debemos hacer?

Monitorear las poblaciones de Cucarachero de Apolinar en toda su distribución y desarrollar modelos de ocupación en poblaciones estratégicas como la Laguna de Fúquene y el Lago de Tota.

Estimar la diversidad genética, el flujo genético y evaluar la diferenciación entre las dos subespecies.

Desarrollar un plan de manejo para la conservación de esta especie de ave que beneficie a otras especies de aves de humedales amenazadas y endémicas, así como a la conservación de ecosistemas únicos y amenazados como los lagos del Altiplano Andino colombiano.