Laguna de Cucunubá – Colombia
« El Cucarachero de Apolinar y los juncales » Buena noticia, análisis incompleto y conclusiones pendientes
La presente nota se emite en respuesta a la publicación realizada en las redes sociales de la CAR Cundinamarca (@car_cundi) el pasado 8 de junio https://www.instagram.com/p/DZV65o0OkE-/
Se ha recibido con alegría la noticia de la presencia del cucarachero en la Laguna de Cucunubá. Pero no es un regreso: lo más probable es que la especie nunca se haya ido, ya que el Cucarachero de Apolinar tiene una capacidad de dispersión muy limitada¹.
Llama la atención la poca conciencia sobre los factores en el valle de Ubaté que han llevado a esta especie a su preocupante disminución. El Cucarachero de Apolinar (Cistothorus apolinari), es una especie asociada con los juncales, lo que demuestra su resistencia frente a décadas de acciones de remoción de la vegetación de la laguna con maquinaria. Ante el descenso histórico de los niveles de la laguna, los juncales invadieron parte de la antigua laguna: pero no estamos frente a una especie invasora que deba ser erradicada, sino ante un hábitat que debe ser bien manejado.
El junco es nativo y la vegetación helófita es el hábitat del Cucarachero de Apolinar². Además, los juncales tienen una función ecológica clave en absorción de nutrientes³ y otras formas de contaminación en el agua⁴.
Mantener esta especie en una “isla del cucarachero” es necesario, pero es a todas luces insuficiente. Es importante reconocer la biología de la especie, donde cada familia vive en un territorio estable que defiende activamente¹ y que probablemente no logre establecerse como se pretende al quedar confinadas en un área limitada y aislada.
Cucarachero de Apolinar (Lago de Tota)
Por: Eugenio Valderrama
Laguna de Fúquene
Por: Alejandro Lozano
Juncales (Laguna de Fúquene)
Por: Yecsika Pachón
Cucarachero en los juncales (Lago de Tota)
Por: Eugenio Valderrama
Se hace necesario discutir un manejo de todas las lagunas del valle de Ubaté con un enfoque de hábitat que balancee sus beneficios a las personas y, sobre todo, con acciones que se alineen con la biología de la conservación de esta especie y de otras que conviven en el tensionado ecosistema.
¹ Rosselli et al. 2016
² Stiles & Caycedo 2002, Morales-Rozo & De La Zerda 2004, Rosselli et al 2020, Arias-Sosa et al. 2021
³ Gacia et al. 2019
⁴ Mishra et al. 2016; Galindo Acuña & Córdoba Sánchez, 2025
@fhumedales













































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